El trabajo en la cocina es pesado: muchas horas de pie, calor, cargas pesadas y movimientos que se repiten todo el día. Por eso varias enfermedades de las manipuladoras están reconocidas como enfermedades profesionales por la Ley 16.744.
Enfermedades reconocidas
- Túnel carpiano: dolor y hormigueo en la muñeca y la mano por picar, amasar o revolver ollas grandes.
- Tendinitis de hombro y codo: por levantar sacos y fondos pesados.
- Lumbago y hernias: dolor en la parte baja de la espalda por las malas posturas y las cargas.
- Várices: por estar de pie casi toda la jornada.
- Estrés laboral: por la falta de insumos y la sobrecarga cuando falta personal.
Qué hacer
Si tienes alguno de estos dolores, acude a la mutualidad de tu empresa y pide que evalúen si es una enfermedad del trabajo. La Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) obliga a las mutualidades a usar una guía especial para estudiar el puesto de trabajo de las manipuladoras de alimentos.
Tu dirigenta sindical puede acompañarte.
Paso a paso detallado por confirmar con la directiva